La
educación financiera en los adultos siempre ha sido un problema, ya que la gran
mayoría de las personas no manejan términos básicos financieros. No hay un
panorama diferente en nuestros jóvenes, y pensar que en el futuro serán los
próximos adultos. Este trabajo nos
evidenciara el bajo conocimiento financiero que tienen las personas luego de
durar años estudiando y porque necesita ser superado, es por esto que es
deseable o más bien necesario pensar en incluir una catedra en las escuelas
respecto a este tema. Son pocos los que han recibido una orientación en la
escuela de cómo manejar su dinero, si eso sucediera a temprana edad, muy
seguramente no tendrían problemas en sus finanzas personales. La educación
financiera posibilita, a largo plazo, una tasa de desempleo menor, así como
personas con mayores herramientas que aportarían a generar mayores
emprendimientos duraderos.
Esta
es la gran pregunta que se hacen las personas cuando descubren luego que han
trabajado arduo, que en materia financiera no han progresado mucho. Las deudas,
la imposibilidad de pagar sus gastos periódicos, la baja costumbre al ahorro o
la inversión, son el resultado de no educarse financieramente. Nos enfocamos
tanto en adquirir habilidades y destrezas para ciertos oficios y profesiones
pero no es muy importante prepararse en saber manejar el fruto del trabajo.
Hagamos algo de historia…
La
palabra educación proviene del latín “educere” que significa guiar, conducir, formar
o instruir[1].
En este sentido, la educación se conforma en un proceso, donde dos o más
personas confluyen para instruirse y generar conocimiento.
La
Escuela Tradicional aparece en el siglo XVII en Europa con el surgimiento de la
burguesía y como expresión de modernidad. Encuentra su concreción en los siglos
XVIII y XIX con el surgimiento de la Escuela Pública en Europa y América
Latina, con el éxito de las revoluciones republicanas de doctrina
político-social del liberalismo[2].
Su
finalidad es la conservación del orden de cosas y para ello el profesor asume
el poder y la autoridad como transmisor esencial de conocimientos, quien exige
disciplina y obediencia, apropiándose de una imagen impositiva, coercitiva,
paternalista, autoritaria, que ha trascendido más allá de un siglo y subsiste
hoy día, por lo que se le reconoce como Escuela Tradicional[3].
Este
tipo de modelo lo que buscó fue formar personas para ocupar un eslabón en la
cadena de producción, un enfoque que se basaba en el autoritarismo del docente
y el papel del estudiante solo era el de adquirir conocimiento casi de memoria,
el comportamiento era modelado por el estándar establecido en la época.
Con
el tiempo, la educación ha venido evolucionando, algunos piensan que un tanto
para bien y otro tanto para mal, pero lo cierto es que el modelo educativo ya
no se está enfocando en el modelo teórico de la escuela tradicional sino más
bien se ha vuelto más práctica, lo que ha permitido que tanto profesor como
estudiante estén al mismo nivel, volviendo más participativa la experiencia.
Pero
en el tiempo, la educación se enfocó al desarrollo de habilidades y generación
de conocimiento en áreas necesarias para que la sociedad se mantenga y
prospere. Muy poca información se relaciona en el modelo educativo moderno
respecto a la educación financiera.
Como está Colombia en el tema
En Colombia evidentemente las personas tienen algún problema con
el dinero, la cultura latinoamericana, no tiene arraigada la costumbre del
ahorro o de la inversión y claramente es un hábito que puede o no trasmitirse
de generación en generación[4],
pero algo es cierto, si el conocimiento no se tiene claro, no se puede
transmitir, sumado que en la escuela colombiana no se habla mucho del tema.
Terminamos siendo educados por las tendencias televisivas, radiales y más en
este siglo, informáticas.
En todos los niveles educativos se presenta esta falta de conocimiento,
inclusive en aquellas personas que estudiaron una carrera universitaria del
área de las ciencias económicas e incluso están especializados en la materia,
porque sus estudios solo refleja el modelo tradicional de la educación, donde
se va a cualquier institución con el ánimo de memorizar el conocimiento.
La OCDE a través de su programa para la evaluación internacional
de los alumnos (PISA), evalúa hasta qué punto los estudiantes de 15 años han
adquirido el conocimiento fundamental y las competencias necesarias para una
participación plena en las sociedades modernas, aunque las pruebas PISA ya no
evalúan conocimientos de ciencias económicas y finanzas, las pruebas de 2012
dejaron muy mal parado al país con sus resultados. Al no contar con una
medición al respecto, las entidades financieras se la han venido jugando con
programas de educación en el tema[5].
Por lo anterior, el gobierno de Colombia, a través del Ministerio
de Educación Nacional (MEN), inicio una estrategia en el año 2012 buscando, a
través de políticas inclusivas, tratar el tema financiero en las escuelas, surgiendo
el programa de Educación Económica Financiera para Jóvenes (EEF)[6],
el cual se venía tratando desde el año 2010 haciendo planes piloto en ciudades
principales de nuestro país, y que se compilo en decreto 457 de 2014, que
recogía las propuestas de la ley 1328 de 2009 y ley 1450 de 2011, este programa
se ejecutó de la ayuda del sector financiero (ASOBANCARIA) por lo que se
firmaron acuerdos en el año 2012 y 2013 y cuyos resultados quedaron compilados
en el texto “Mi plan, mi vida y mi
futuro. Orientaciones pedagógicas para la Orientación económica y financiera”.
Esta orientación trato la EEF como un tema trasversal ligado a las
instituciones, que debían incorporar en sus PEI (Planes de educación
Institucional), resolviendo problemas de origen cotidiano. Se concibió una guía
que va del grado 6° al grado 11°, y se entregaron conjuntamente las guías y
lineamientos a seguir para implementar exitosamente el programa de Educación
Económica Financiera para Jóvenes (EEF).
Conclusiones
Si
a temprana edad en las escuelas se prepara a los niños en identificar un estado
de resultado y un balance general personal, muy seguramente tendríamos otra
visión de las finanzas. Las finanzas personales son el inicio de la
organización económica que redundaría en la generación de ideas, económicamente
estructuradas, y posibilitaría mejores resultados económicos a muy temprana
edad de una mayor población.
Encontrar
el equilibrio financiero junto con la fuente de producción de dinero es difícil
en estos tiempos, ese precisamente debe ser el punto neurálgico que se busca al
implementar en debida forma una catedra financiera en las instituciones
educativas. El pensamiento del estado colombiano no dista de esta visión,
entendida la idea que mejorando la calidad de vida de las personas, mejoraría
su condición económica por lo que la distribución de recursos en la población
vulnerable disminuiría y se destinaria a generar mejores infraestructuras que
ayuden a seguir generando progreso al país.
Pero
no es nuevo que exista la debilidad en la implementación de dicha cátedra, a
pesar que las directivas está bien estructuradas, no es de obligatorio
cumplimiento, por lo que dificulta en cierta forma la implementación, ya que
depende de cada institución si quiere actualizar el PEI para incluir esta
catedra, que más que una nueva carga, debe verse como el punto clave en la
historia que cambiaría al país económicamente.
El
estado colombiano ha venido progresando a pasos muy lentos en cambiar la
estructura educativa, pero no se puede negar que el cambio político afecta en
gran medida las disposiciones del gobierno saliente, ocasionando, por decirlo
vulgarmente, un reseteo cada cuatro años, a los avances alcanzados en materia
educativa. Queda el compromiso de parte de cada institución educativa en
establecer los mecanismos que se requieran para la implementación y puesta en
marcha de esta catedra, de la cual veremos frutos en el largo plazo.
[1] Rodríguez Ruiz, Ana Belén. Revista
Pedagogía Magna ejemplar No. 5, 1 de Noviembre de 2010, página 36.
[2]
Van Arcken, Hernán.
Pedagogía Docente. La escuela tradicional, (31 de agosto de 2020), (https://pedagogiadocente.wordpress.com/modelos-pedagogicos/la-escuela-tradicional/).
[3]
Ibídem.
[4] Largo Suarez, Catalina. ¿Es necesaria la
educación financiera en los colegios y universidades? Página 12.
[5] Actualícese.com, Educaciones Financiera
para niños y adolescentes, el verdadero reto del sector financiero nacional.
Publicado el 25 de abril de 2019. https://actualicese.com/educacion-financiera-para-ninos-y-adolescentes-el-verdadero-reto-del-sector-financiero-nacional/
[6] El
Ministerio de Educación Nacional, en su compromiso por consolidar una educación
de calidad, asumió el reto de promover la EEF en el país, estableciendo una
estrategia concebida como un proceso progresivo y transversal.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario